Altran360

El blog de innovación y tecnología de Altran España

Operational Technology (OT) para la disminución de tiempos de microparadas

| 0 Comentarios

Actualmente, las empresas del sector farmacéutico están realizando inversiones en sistemas de información que les permiten la recogida de datos para la toma de decisiones en planta. A menudo, las decisiones sobre qué herramienta implantar no están alineadas con una estrategia de operaciones concreta y, en algunos casos, incluso no se dispone de tal estrategia. Desde Altran creemos que es clave conocer que existe una herramienta adecuada para cada fase del proceso de maduración de las operaciones.

En Altran identificamos hasta cinco niveles en la gestión de las operaciones de cualquier empresa:

  • el estático, cuando no se disponen de datos;
  • el nivel reactivo, cuando se tienen datos, pero no se explotan;
  • el nivel proactivo, cuando hay indicadores a partir de los datos;
  • el nivel dirigido, si se están tomando decisiones en función de los indicadores
  • y, por último, en el más alto, estaría el nivel de mejora continua, cuando se hacen proyectos de mejora sobre ciertos indicadores.

Dentro del sector farmacéutico es habitual que los clientes circulen entre estos diferentes niveles de madurez en la gestión de sus operaciones, en contraposición a otros sectores como, por ejemplo, la Automoción, en los que la media se sitúa en niveles de mejora continua.

Industria farmacéutica

Industria farmacéutica. Photo credit: Flickr LadyofProcrastination. Licencia CC BY-SA 2.0

Una situación habitual es la de realizar actividades propias de un nivel dirigido, pero de forma poco rigurosa, tomando decisiones en base a indicadores extraídos a partir de datos poco fiables. Por ejemplo, para recoger datos de microparadas de máquinas (especialmente relevante para el área de acondicionamiento) en aquellas líneas que no cuentan con sistemas de recogida automatizada, se recurre a las imputaciones recogidas por los operarios de línea. La fiabilidad de los datos recogidos manualmente depende de varios factores: de la disciplina del personal, de su disponibilidad para poder recoger una muestra representativa o de la sencillez del método, entre otros. Incluso cuando se cuenta con personal dedicado a estas tareas, la fiabilidad de los datos recogidos es más bien pobre.

Para este primer caso de organizaciones en un nivel dirigido o de mejora continua que se ven limitados a la hora de obtener datos fiables de ciertos procesos, recomendamos invertir en sistema automáticos de recogida. Antes de la implantación, claro, se deberán adaptar convenientemente los procesos para incorporar las nuevas herramientas a la operativa diaria de todos los stakeholders: operarios de producción, técnicos de mantenimiento, responsables de área, departamentos de ingeniería y validación, dirección y mejora continua.

En otros casos sucede lo contrario: clientes que se encuentran en un nivel estático y que implantan sistemas para la recogida de datos y la toma de decisiones en función de indicadores, pero que no han realizado los pasos previos. No han sabido adaptar los procesos para la recogida, tratamiento y explotación de los datos, ni su personal tiene los  mecanismos apropiados para explotar los datos y transformarlos en información. En este caso, las herramientas suelen morir por el desuso y se entra en lo que llamamos “Esquizofrenia de sistemas” (herramientas corporativas que son de uso obligado pero que no aportan valor a la organización).

En estos casos, lo primero sería identificar las necesidades reales de información, para luego pasar a decidir si es necesario acometer proyectos tecnológicos, que podrían ser desde una recogida manual y una gestión a través de una hoja de cálculo hasta un sistema MES.

 

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.